Widgets Magazine

La visita Ad Limina es la visita que todos los obispos diocesanos deben realizar a “los hogares (templos) de San Pedro y San Pablo“. El objetivo de la visita no es tan sólo visitar la tumba de los apóstoles sino el de informar al Papa, cada cierto período, el estado de la diócesis que gobiernan.

Por esta razón, la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) en comunicación con el Obispo de Roma y la Iglesia Universal, emitió un comunicado enumerando sus labores.

1. Partícipes del gozo y la esperanza, así como de las angustias y dificultades
de nuestro país, por ser pastores del pueblo de Dios, al cual pertenecemos,
nos dirigimos a todos los venezolanos y les reafirmamos nuestro compromiso
de servicio. Por tener “el gusto espiritual de ser pueblo” (Cf. Ev.G. 268ss)
asumimos la tarea de construir la comunión entre nosotros y con las demás
Iglesias particulares esparcidas por el mundo, en estrecha y permanente
adhesión al Obispo de Roma.

LA VISITA AD LIMINA APOSTOLORUM.

2. Los Obispos, en el ejercicio de su ministerio dentro del pueblo de Dios,
prestan un servicio a la unidad de fe y comunión. Con su trabajo pastoral en
cada una de sus Iglesias locales, son el vínculo de unión con el Papa, Obispo
de Roma y Sumo Pontífice de la Iglesia Universal. Esta unidad en la fe y en la
comunión se expresa de manera especial en la Visita Ad Limina
Apostolorum, actividad que todos los Obispos del mundo, por disposición del
Derecho Canónico, deben realizar periódicamente. A los obispos venezolanos
nos corresponde hacerla durante el mes de septiembre de este año 2018. La
misma tiene por objeto fortalecer la responsabilidad de los pastores como
sucesores de los Apóstoles y su comunión jerárquica entre sí y con el Sucesor
de Pedro. Las dos últimas Visitas ad Limina de los Obispos venezolanos
tuvieron lugar en los años 2002, siendo Papa San Juan Pablo II y durante el
año 2009 bajo el Pontificado de Benedicto XVI.

3. Puesto que se trata de un acontecimiento que involucra no sólo a nuestras
personas sino a las comunidades que representamos, nos dirigimos a Ustedes,
miembros del Pueblo de Dios, para dar algunas orientaciones en relación a la
mencionada Visita Ad Limina.

4. El nombre que se da a esta Visita alude a los sepulcros de los Santos
Apóstoles Pedro y Pablo. La veneración y peregrinación a las tumbas de los
Apóstoles Pedro y Pablo tiene un profundo sentido espiritual y de comunión
eclesial. Efectivamente, de este modo queda expresada la unidad de la
Iglesia —fundada por el Señor sobre los Apóstoles y edificada sobre el
bienaventurado Pedro— con el mismo Jesucristo como piedra maestra
angular y su «evangelio» de salvación para todos los
hombres (CONGREGACIÓN PARA LOS OBISPOS, Directorio para la Visita Ad
Limina, II).

5. Por otra parte, el encuentro con el Sucesor de Pedro, el Obispo de Roma,
custodio del depósito de la verdad transmitida por los Apóstoles, tiende a
consolidar esta unidad, fundada sobre la misma fe, esperanza y caridad y
a dar a conocer mejor y a apreciar el inmenso patrimonio de valores
espirituales y morales que toda la Iglesia, en comunión con el Obispo de
Roma, ha difundido por todo el mundo (Ibidem III). Este encuentro incluye
también reuniones con los Dicasterios de la Santa Sede, para estudiar temas
más precisos de la vida de la Iglesia en cada país,

6. En nuestro caso, se tiene previsto el encuentro con el Santo Padre el día
10 de septiembre, en horas de la mañana. El Papa nos recibirá en conjunto a
todos los Obispos de la Conferencia Episcopal, con quienes tendrá un diálogo
fraterno acerca de la vida de la Iglesia y la situación del propio país. Además, el
Santo Padre nos dará un mensaje para orientar e iluminar nuestra vida eclesial
y trabajo de la Iglesia en Venezuela para los próximos años. Con nuestra
presencia en Roma, ratificaremos nuestra comunión con el Papa Francisco,
quien siempre ha mostrado una seria y decidida preocupación por Venezuela,
que agradecemos de todo corazón. A él y a sus más inmediatos cooperadores
les haremos sentir la voluntad de libertad, justicia y paz de todo nuestro pueblo,
golpeado por la crisis que vive la nación. Con toda seguridad, llevaremos la voz
de los más pobres y pequeños de nuestra sociedad venezolana. La Visita Ad
limina será expresión de la vida y compromiso de todos: Obispos, sacerdotes,
religiosos y laicos.

7. Durante los días de la Visita Ad Limina Apostolorum se tiene
concelebraciones eucarísticas en cada una de las Basílicas Mayores (San
Pedro, Santa María la Mayor, San Pablo Extramuros y San Juan de Letrán),
con la participación de sacerdotes, seminaristas y religiosas de Venezuela que
se encuentran en Roma. Pueden estar seguros que estarán siempre en nuestra
oración y en cada uno de los planteamientos que hagamos al Santo Padre y
que sabemos nos animará con su mensaje y su bendición.

8. Los Obispos hemos enviado a la Sede Apostólica un Informe, de acuerdo a
un formulario previamente establecido, el cual expresa la vitalidad de cada
Iglesia particular, la riqueza de su pueblo, sus agentes de pastoral,
instituciones, actividades y logros. Allí se hace mención de los esfuerzos y
trabajos de nuestros sacerdotes y diáconos; el testimonio de vida apostólica de
nuestros laicos; el aporte decidido de quienes trabajan en la catequesis y en las
diversas áreas de la pastoral; la luz que brilla desde los miembros de la Vida
Consagrada; la esperanza que surge de nuestro seminarios y casas de
formación. Dicho Informe es examinado por los distintos organismos de la
Curia romana, los cuales dan a conocer sus observaciones de modo general en
las respectivas visitas del Episcopado, o de manera particular a cada Obispo.

9. Además de expresarlas en el informe de cada Diócesis, los Obisposllevaremos las inquietudes, las angustias, los graves problemas, las grandes
esperanzas y las grandes alegrías de nuestra gente. No vamos como turistas ni
como simples funcionarios; esta Visita quiere ser una respuesta a la gracia de
Dios que nos invita a fortalecer nuestro ministerio como pastores y para recibir
nuevas luces en beneficio de nuestra acción pastoral siempre a favor del
pueblo de Venezuela.

UNIDOS EN LA ORACIÓN.

10. Les invitamos a todos a acompañar este acontecimiento eclesial con
la oración. Esta debe acompañarnos mutuamente e impulsar la unidad que ha
de distinguirnos en todo momento. Ha de ser una plegaria continua que brote
desde las parroquias, desde las diferentes comunidades, desde todos los
grupos de apostolado, de cada familia, de cada centro de formación, de cada
calle. Una oración que pida a Dios por el éxito de esta Visita.

11. Deseamos poner esta Visita en manos de la Santísima Virgen María,
Madre de Dios y Madre de la Iglesia. Por ello convocamos a dos jornadas de
oración mariana, una anterior a la visita y otra durante su desarrollo: la primera
se dará a cabo el 15 de agosto, Fiesta de la Asunción de la Santísima Virgen a los cielos,
para que Ella acompañe a nuestros Obispos y sea una Visita enriquecedora
para nuestra Iglesia en Venezuela. La segunda para el 11 de septiembre,
Solemnidad de nuestra Patrona, la Virgen de Coromoto: esta jornada debe
expresar la comunión y la unidad de todas las diócesis de Venezuela con sus
Pastores: una comunión afectiva y efectiva. “Les pedimos, hermanos, que
tengan en consideración a los que trabajan entre ustedes, los presiden en
el Señor y los amonestan. Ténganlos en la mayor estima con amor por su
trabajo.” (1Tes 5,12ss).

12. Animamos a todos los miembros del pueblo de Dios en Venezuela a
aprovechar esta experiencia de la gracia de Dios. Contamos con la fuerza del
Espíritu Consolador y todo lo hacemos en el nombre del Señor Jesús. Reciban
todos, junto con nuestro saludo, la reiteración de nuestra disponibilidad en el
servicio para con todos y la bendición del Dios de la Vida y del Amor.

FIRMAN LOS ARZOBISPOS Y OBISPOS DE VENEZUELA

Con información de Nota de Prensa/MG